Guía completa de impresoras para marcaje en la industria alimentaria

El sector alimentario es uno de los más regulados y exigentes en términos de trazabilidad, seguridad y cumplimiento normativo. En este contexto, el marcaje de productos y envases no solo cumple una función informativa, sino que se convierte en un requisito legal ineludible. Desde las fechas de caducidad y los lotes de producción hasta los códigos de trazabilidad o los ingredientes, la impresión debe ser clara, permanente y, en muchos casos, resistente a condiciones extremas como humedad, frío, grasa o congelación. Para ello, contar con impresoras específicas para la industria alimentaria es clave en cualquier línea de producción o envasado.
Las impresoras más utilizadas en el sector alimentario son las de tecnología inkjet y las impresoras láser, aunque en entornos más flexibles también se emplean codificadores manuales. La tecnología inkjet destaca por su adaptabilidad a diferentes materiales (cartón, film, vidrio, aluminio, PET, etc.) y por su facilidad de integración en líneas automatizadas o semi-automáticas. Equipos como el BT-E62P-1 o el BT-E62WP-2 permiten realizar marcajes de alta resolución a gran velocidad, con control automático del posicionamiento y opciones de tinta aptas para entornos húmedos o con temperatura variable.
Una ventaja importante de las impresoras inkjet en este sector es la posibilidad de usar tintas específicas para materiales alimentarios. Estas tintas, además de ofrecer un secado ultrarrápido, están formuladas para no migrar al interior del envase, cumplir con los requisitos de contacto indirecto con alimentos y ofrecer resistencia a procesos como la pasteurización o la refrigeración. Por ejemplo, modelos como el BT-B80 Base Agua utilizan cartuchos diseñados para cartón y envases reciclables, manteniendo un enfoque ecológico sin comprometer la legibilidad del marcaje.
Otra opción extendida en pequeñas fábricas, talleres o cadenas cortas de producción es el uso de impresoras manuales portátiles, como el BT-B10 Secado Rápido. Este tipo de codificadores son perfectos para marcar lotes y fechas en bandejas, cajas o envases ya envasados, sin necesidad de líneas automatizadas. Su versatilidad y facilidad de uso los convierte en una herramienta fundamental para operaciones de retrabajo, control de calidad o series limitadas.
Por supuesto, el cumplimiento normativo es un aspecto clave en este sector. Todas las impresoras industriales utilizadas en la industria alimentaria deben permitir el registro y control de los datos impresos, ya que muchas auditorías exigen trazabilidad total de los productos. Equipos como el BT-E61P permiten sincronizar los datos impresos con bases de datos o sistemas ERP, asegurando que cada unidad sale correctamente marcada y registrada.
Además del hardware, la elección de software, cartuchos y configuraciones específicas también influye en el cumplimiento de la normativa europea. Las empresas deben asegurarse de que sus sistemas de marcaje cumplen con estándares como el Reglamento 1169/2011 (información alimentaria al consumidor) y los requisitos de trazabilidad del sistema APPCC (Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control).
En Bentsai España entendemos que cada línea de producción alimentaria tiene sus particularidades. Por eso, ofrecemos soluciones personalizadas que se adaptan al tipo de producto, volumen de producción, formato de envasado y entorno de trabajo. Ya sea que necesites marcar bolsas de pan, botellas de aceite, envases cárnicos o bandejas termoselladas, tenemos un modelo que se ajusta a tu realidad operativa.
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